LXXVI Legislatura informa:
*“La vida personal no debe definir el valor profesional de una
mujer”, sostuvo la legisladora desde el
Congreso del Estado de Michoacán.
Morelia, Michoacán.- Con el firme compromiso de avanzar hacia
entornos laborales justos y equitativos para las mujeres, la diputada Itzé
Camacho presentó, junto a otras legisladoras, una iniciativa con proyecto de
decreto que propone reformar la fracción I del artículo 11 de la Ley por una
Vida Libre de Violencia para las Mujeres en el Estado de Michoacán.
La propuesta busca reconocer expresamente como violencia
laboral cualquier forma de discriminación durante los procesos de contratación,
incluyendo preguntas relacionadas con el estado civil, embarazo, planificación
familiar, maternidad u otras condiciones personales que no guardan relación con
las capacidades profesionales de las aspirantes.
“Preguntas como ‘¿estás casada?’, ‘¿tienes hijos?’ o
‘¿piensas embarazarte?’ siguen presentes en entrevistas laborales, sin que
tengan vínculo alguno con la preparación, la experiencia o el desempeño
profesional de las mujeres”, denunció la legisladora desde la tribuna.
La legisladora morenista subrayó que estas prácticas, aunque
a menudo disfrazadas de rutina o formalidad, constituyen una forma de violencia
de género. “Son mecanismos de exclusión que condicionan el acceso al empleo y
perpetúan la idea de que la vida personal de las mujeres define su valor
profesional”, afirmó.
La iniciativa fue respaldada por las diputadas Belinda
Hurtado, Adriana Campos, Brissa Arroyo, Grecia Aguilar, Diana Espinoza, Sandra
Arreola y Vanessa Caratachea, consolidando una acción colectiva en favor de los
derechos laborales y la dignidad de las mujeres michoacanas.
Con esta reforma, se busca garantizar que en Michoacán el
acceso a un empleo se base únicamente en el talento, la preparación y el
compromiso, no en aspectos personales ajenos al desempeño profesional.
“En nuestro estado, solo el 39% de las mujeres en edad
productiva participan en el mercado laboral, frente a más del 70% de los
hombres. Es urgente dejar claro, también en la ley, que este tipo de preguntas
no solo son indebidas, sino que representan una forma de violencia laboral.
Reconocerlo de manera explícita permitirá a las mujeres identificarlo,
denunciarlo y exigir espacios de trabajo respetuosos y libres de
discriminación", sostuvo.
“Construir espacios laborales seguros, igualitarios y libres
de violencia es responsabilidad de todas y todos. Y empieza por entender que la
violencia laboral no comienza en la oficina: puede iniciar mucho antes, con una
sola pregunta disfrazada de protocolo”, concluyó. /REDACCION
