Imperdible el discurso de la diputada panista Vanessa Caratachea en respuesta al IV Informe de Gobierno de Alfredo Ramírez

 "...mientras se presumen teleféricos con un costo de más de 3 mil 200 millones de pesos... el Estado tiene más de la mitad de su población en situación de pobreza"

Con su permiso presidenta de la Mesa Directiva,

Saludo con afecto al gobernador del estado, Maestro Alfredo Ramírez Bedolla, al presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Lic. Hugo Alberto Gama Coria; al fiscal general y a todas las y los invitados que nos acompañan en este día, asimismo, a los medios de comunicación y en especial a las michoacanas y michoacanos que nos están viendo.

“Decía Don Manuel Gómez Morin, fundador de Acción Nacional: ‘El poder público no es fin, es medio; no es patrimonio de partido alguno, es instrumento de servicio a la nación’. Hoy, frente al informe del Ejecutivo, recordamos esa verdad: gobernar no es narrar “éxitos”, gobernar es servir con resultados reales para cada michoacana y michoacano.”

El informe que entrega y presenta el gobernador del estado en este año 2025, podríamos verlo como realmente debería de ser: un verdadero ejercicio de rendición de cuentas, sin embargo, hoy se asemeja más a una exposición propagandística que pretende maquillar la realidad que vive nuestro estado. Un documento que se reviste de optimismo, plagado de fotografías, de frases grandilocuentes y de promesas de transformación, pero que carece de la autocrítica necesaria para reconocer las fallas que aún lastiman el tejido social de nuestro Michoacán.

No obstante, en Acción Nacional reconocemos los adelantos en infraestructua pública que se ha planteado y ejecutado por el Gobierno del Estado. Sí, hay obras Sí, hay proyectos. Pero también hay carencias profundas que no se pueden maquillar. Porque mientras se presumen teleféricos con un costo de más de 3 mil 200 millones de pesos,  y carreteras, en  el Estado tiene más de la mitad de su población en situación de pobreza, muchas comunidades siguen existiendo escuelas sin baños, aulas improvisadas y salones sin maestros. ¿Qué les decimos a esas niñas y a esos niños que quieren aprender? ¿Qué les decimos a esos padres de familia que se ven obligados a cooperar para pagar a los docentes que el Estado debería garantizar? Y podrán decir que tienen 3 ciclos escolares completos pero lo que no dicen es que con faltantes de maestros y podrán dar muchas justificaciones pero el Estado está obligado a brindar lo necesario para que las infancias y adolescencias continúen estudiando y ésto lo digo con conocimiento de causa, y sino vayánse a dar una vuelta a La Piedad, Tanhuato y muchos otros, y pregunten: ¿cuántos docentes hacen falta?, porque es importante mencionar que los directores realizan los reportes, sin embargo, resulta y resalta que en la plataforma no aparecen las faltas de los maestros reportados; además, cuando existen licencias por gravidez o enfermedad no son cubiertas por suplentes. Es decir, ciclos concluidos, sin personas. Y además, con una educación, que sigue buscando adoctrinar con ciertos modelos políticos e ideológicos, a las niñas y niños, con la llamada “nueva escuela pública mexicana”, LA CUAL POR CIERTO, NO CURSAn quizá muchas y muchos hijos de los de la 4T.

Por otra parte, se presume liderazgo económico y se celebran exportaciones, pero las familias siguen sin sentir la prosperidad en su bolsillo. Se organizan espectáculos masivos que medio llenan plazas y estadios, pero no son capaces generar suficiencia  alimenticia en las mesas de las familias.  Se anuncian conciertos que generan titulares, pero no generan medicinas en los hospitales, ni seguridad en las calles. Y mientras se gasta en frivolidades, los atletas michoacanos siguen boteando para participar en competencias, las madres siguen esperando tratamientos para sus hijos y casos más complejos buscándolos en fosas o barrancas, los campesinos siguen trabajando sin certeza ni apoyo suficiente y qué decir de las jornaleras y jornaleros que parecen invisibles ante este gobierno. Un gobierno, que tapizando en todo el Estado con espectaculares pretende opacar la pobreza, la inseguridad, los bloqueos, las quemas y los llantos de desesperación.

Un gobierno que desde su centralismo masculino, propuso E IMPUSO el ABORTO y no solamente eso, lo publicita y lo fomenta, con un número telefónico de ayuda.  Un gobierno que no defiende lo más sagrado y lo más importante que es la vida y se preocupa más por aspectos prohibicionistas de ciertos espectáculos, solamente refleja que su ideología se basa en falacias, porque nunca consultó a las mujeres para este tema. Tiempo de mujeres, cuando a conveniencia se requiere y ha quedado demostrado en los recientes meses.

Se habla de seguridad como si fuera un triunfo, pero la gente lo sabe: la violencia persiste, la extorsión asfixia, el miedo sigue siendo rutina. No basta con mostrar estadísticas favorables de algunos meses, cuando la realidad es que los negocios cierran por amenazas, que los jóvenes tienen miedo de salir de noche, que las familias se encomiendan cada mañana para volver con vida, porque de acuerdo con los propios datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Michoacán sigue estando entre los estados con mayor número de víctimas en todo el país.

Además, y hablando de obras fantasmales, recordemos que se iba a construir un Centro de Justicia para Niñas, Niños y Adolescentes en el estado, con un presupuesto etiquetado de 35 millones de pesos desde el año pasado que saldría del secretariado ejecutivo en el estado. Pero, hasta este momento, no existe evidencia de obra licitada, iniciada ni de avance físico-financiero, la pregunta es ¿Por qué se hizo caso omiso a un decreto legislativo? sabemos que no es su culpa gobernador, pero sí es importante qué se nos diga, ¿dónde quedó ese recurso? Porque al no construirse este centro, quien paga los platos rotos es la niñez y adolescencia michoacana.

            Y es que la realidad, se anunciaron programas de apoyo a familias con enfermedades graves, se habló de políticas para proteger a los más vulnerables. Pero la obra no llega, el apoyo no se siente, el medicamento no aparece. Y lo que está en juego no son cifras en un papel, sino vidas humanas, salud, dignidad.

Por otra parte, en lo que respecta al famoso programa “Jalo”, ¡sí!, es cierto que los conciertos gratuitos generan entusiasmo social y ocupan titulares; ¡están padres!, dicen; pero como representantes populares tenemos la obligación de preguntarnos: y ¿cuánto le cuestan estos espectáculos al pueblo?, ¿qué contratos se celebraron?, ¿quiénes fueron los proveedores?, ¿cuál fue la derrama económica real para el estado? ¿Cuántos kits se recaudaron? Y a ¿Quiénes se van a entregar éstos? Porque alguien de su gabinete quería llevárselos a las personas afectas por la inundación en La Piedad y, a ver, muy respetable  querer ayudar de esta manera pero no creo que la prioridad para una persona que perdió sus cosas, sea tener un kit de menstruación digna. Por lo cual, de la manera más atenta, le solicitamos, que se nos informe con datos reales lo anterior.

Ahora bien, hasta el momento, no hay datos públicos que permitan evaluar con seriedad la pertinencia de destinar millones de pesos en espectáculos o el costo-beneficio, cuando existen necesidades urgentes en seguridad, salud, educación, en deporte, en proyectos económicos, en preevención del delito, en erradicación de violencia hacia la mujer. Y, que quede claro, no nos oponemos a la cultura ni al entretenimiento, nos oponemos a la opacidad y a la frivolidad que se hace con recursos públicos.

Porque desde Acción Nacional lo decimos con firmeza: Michoacán merece más. Merece un gobierno que piense menos en las elecciones del 2027 y más en las soluciones del 25 y 26, porque no habrá futuro mientras no se hagan acciones en el presente. Nuestro estado merece un gobierno que convoque a la unidad, que deje de lado el espectáculo y que todas y todos, tanto el Ejecutivo, Legislativo y Judicial el que por cierto, hoy está de su lado,  asumamos la responsabilidad. Nosotros, como oposición responsable, siempre buscaremos que a nuestro Estado le vaya bien, por eso, se lo hemos dicho, le ofreceremos la mano para construir lo que sirva a la gente, pero nunca la sumisión para aplaudir lo que no funciona. Seremos contrapeso, seremos voz crítica, seremos la fuerza que señale los errores y al mismo tiempo proponga caminos porque de hecho ya tenemos varias iniciativas que queremos proponer y que nos gustaría trabajarlas en colaboración porque mientras el objetivo sea que a Michoacán le vaya bien seremos aliados.

Y que quede claro, nuestro compromiso es y seguirá siendo con las familias michoacanas que trabajan de sol a sol, con las madres que luchan por la salud de sus hijos, con quienes tienen familiares extravíados, con los jóvenes que reclaman oportunidades, con los jornaleros que exigen justicia, con los deportistas que anhelan apoyo, con la niñez y adolesencia que reclaman un futuro, con cada ciudadano que pide un gobierno cercano, responsable y eficaz.

Michoacán ha sufrido, pero Michoacán también sabe levantarse. Porque más grande que sus problemas es la fuerza de su gente. Y mientras haya mujeres y hombres valientes, campesinos que trabajan la tierra, jóvenes que sueñan, madres y padres que luchan por sus hijos, Michoacán tendrá futuro. Desde Acción Nacional lo decimos con firmeza: no nos rendiremos, no nos cansaremos y no nos callaremos, hasta ver a Michoacán en el lugar que merece: de pie, fuerte y lleno de esperanza.

Es cuanto.

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