CIUDAD DE MÉXICO.- El
secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este miércoles que
la cooperación en materia de seguridad entre Washington y México atraviesa su
mejor momento histórico. Durante una visita oficial a la capital mexicana,
Rubio destacó que el intercambio de información de inteligencia, la
coordinación operativa y el diseño de estrategias conjuntas se han
intensificado en meses recientes, en paralelo con la campaña del presidente
Donald Trump para frenar la inmigración irregular y debilitar el poder de los
cárteles de la droga en la región.
El funcionario subrayó que ambos gobiernos mantienen un
frente común frente al crimen organizado transnacional, al cual atribuyó una
parte significativa de la violencia en territorio mexicano y de la introducción
de drogas sintéticas en Estados Unidos. En este marco, recordó que Washington
ha designado a varios de estos grupos como organizaciones terroristas
extranjeras, una medida que permite endurecer las sanciones económicas y
ampliar la capacidad de acción de las agencias de seguridad estadounidenses.
México, por su parte, refrendó su compromiso con la
colaboración binacional, aunque dejó en claro que cualquier acción conjunta
deberá desarrollarse dentro de los márgenes del derecho internacional y con
respeto absoluto a la soberanía nacional. Autoridades mexicanas recalcaron que
la cooperación no implica la aceptación de operaciones unilaterales en su
territorio, y que las decisiones sobre seguridad interior continúan siendo
responsabilidad exclusiva del Estado mexicano.
La visita de Rubio se da en un contexto particularmente
sensible en la relación bilateral: por un lado, las crecientes presiones de la
Casa Blanca para contener los flujos migratorios en la frontera sur; por otro,
la expectativa de que México fortalezca sus estrategias contra las
organizaciones criminales. Ambos gobiernos coincidieron en que el diálogo
político y la coordinación permanente son esenciales para enfrentar desafíos
que, en la práctica, afectan tanto a comunidades mexicanas como
estadounidenses./ ANA MARIA GUERRERO
