El Día de Muertos, una de las festividades más emblemáticas
de México, se celebra en todo el país con una riqueza de costumbres, rituales y
expresiones artísticas que varían según la región. Aunque la esencia es la
misma —honrar y recordar a los seres queridos que han partido—, cada estado
aporta su propio matiz cultural, gastronómico y simbólico a esta tradición
reconocida por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Oaxaca
Considerado uno de los destinos más representativos del Día
de Muertos, Oaxaca se distingue por sus coloridos altares, tapetes de arena,
comparsas y procesiones que llenan de vida las calles. Los panteones se
iluminan con velas y flores de cempasúchil, creando un ambiente mágico que
fusiona la devoción indígena con el arte popular.
Ciudad de México
La capital ofrece una amplia agenda de actividades, como la
Ofrenda Monumental en el Zócalo, el Desfile de Día de Muertos y las
tradicionales celebraciones en Xochimilco, donde trajineras decoradas recorren
los canales entre música, velas y ofrendas flotantes.
Aguascalientes
Aquí se realiza el Festival de las Calaveras, una
celebración que combina desfiles, conciertos, exposiciones de arte y talleres
dedicados a la figura de José Guadalupe Posada, creador de la icónica
“Catrina”.
Huasteca Potosina
En esta región de San Luis Potosí, el festejo conserva un
carácter profundamente regional. Las comunidades celebran con danzas, música
huasteca y ofrendas tradicionales que reflejan la cosmovisión indígena.
Yucatán
El pueblo maya honra a sus difuntos con el Hanal Pixán
(“comida de las ánimas”), donde destaca el mucbipollo o pib, un tamal horneado
bajo tierra que se prepara especialmente para la ocasión.
Puebla
Municipios como Cuetzalán mantienen vivas las tradiciones
con altares llenos de flores, velas, copal y comida típica, en un ambiente
donde conviven las raíces nahuas y la devoción católica.
Veracruz
En la zona totonaca de Papantla se celebra el Ninín, una
ceremonia ancestral en la que los altares representan el universo y los ciclos
de la vida. La celebración incluye danzas rituales, música y platillos
tradicionales.
Campeche
En el poblado de Pomuch, se realiza una de las costumbres
más singulares: las familias limpian los huesos de sus difuntos y los colocan
en cajas decoradas dentro de los osarios, como muestra de respeto y amor
eterno.
Michoacán
El Lago de Pátzcuaro y la isla de Janitzio se transforman en
escenarios llenos de luz y solemnidad. Las familias purépechas adornan las
tumbas con flores, velas y ofrendas, y realizan vigilias nocturnas acompañadas
de música y rezos, en una de las celebraciones más conmovedoras del país./www.tictacnews.us /E. ESGLOTAC
