Ciudad de México.– En el arranque de la discusión del
Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026, la Cámara de Diputados
vivió su primer enfrentamiento político luego de que la mayoría oficialista,
integrada por Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista
de México (PVEM), rechazara una propuesta del Partido Revolucionario
Institucional (PRI) para modificar la mecánica de votación del dictamen.
La iniciativa, presentada por legisladores del PRI y
respaldada por el Partido Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC),
proponía que el presupuesto se votara por bloques temáticos, lo que habría
permitido analizar y decidir por separado los recursos destinados a programas
sociales, endeudamiento y gasto operativo.
Según sus promotores, esta modalidad buscaba dar mayor
transparencia y orden al proceso parlamentario, además de permitir un debate
más profundo sobre los rubros más sensibles del gasto público. “No se trata de
obstaculizar, sino de discutir con responsabilidad cómo se destinan los
recursos del país”, argumentó un legislador priista durante la sesión.
Sin embargo, la mayoría legislativa conformada por Morena,
PT y PVEM desestimó la propuesta y votó en contra, defendiendo la necesidad de
mantener el formato tradicional de votación en lo general y en lo particular.
Los representantes de la coalición oficialista argumentaron que el sistema
actual garantiza eficiencia legislativa y certidumbre procedimental, evitando
retrasos en la aprobación del presupuesto.
El rechazo a la propuesta de votación por bloques marcó el
tono de lo que se perfila como una de las deliberaciones más intensas del año,
en la que se definirán las prioridades económicas y sociales de la federación
para 2026.
Con este episodio, el pleno de San Lázaro entra de lleno en
el debate presupuestal, del cual dependerá la asignación de más de 10 billones
de pesos en gasto público y que podría extenderse durante varios días, en medio
de negociaciones, reservas y confrontaciones entre las distintas fuerzas
políticas.
Analistas legislativos anticipan que la discusión pondrá
nuevamente en evidencia las diferencias de visión sobre el uso de los recursos
públicos, entre una mayoría que busca fortalecer los programas sociales del
gobierno federal y una oposición que reclama mayor equilibrio fiscal y apoyo a
estados, municipios y sectores productivos.
