CIUDAD DE MÉXICO.— El caso Ayotzinapa vuelve a sacudir a la
clase política mexicana. El exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero,
permanece en prisión preventiva mientras enfrenta un proceso judicial
relacionado con la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de
Ayotzinapa.
Un juez federal, Mario Elizondo Martínez, determinó
imponerle prisión preventiva oficiosa y rechazó la posibilidad de que
enfrentara el proceso en reclusión domiciliaria, pese a los argumentos
relacionados con su edad y estado de salud. La Fiscalía General de la República
lo acusa de delitos relacionados con desaparición forzada y obstrucción de la
justicia.
Aguirre era gobernador de Guerrero cuando ocurrió la
desaparición de los 43 normalistas la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala.
La crisis provocada por el caso terminó llevando al entonces mandatario a
solicitar licencia al cargo en octubre de ese año.
Ahora, casi doce años después, la investigación alcanza
directamente a quien encabezaba el gobierno estatal durante aquellos
acontecimientos.
La audiencia que se desarrolla este martes será determinante
para conocer si el exgobernador es vinculado a proceso. El juez deberá valorar
los argumentos de la Fiscalía y de la defensa antes de tomar una decisión.
La prisión preventiva, sin embargo, no significa que Aguirre
haya sido declarado culpable. Se trata de una medida cautelar mientras continúa
el procedimiento judicial.
El caso representa un nuevo capítulo en una de las
investigaciones más dolorosas y controversiales de la historia reciente de
México. Para los padres y madres de los 43 estudiantes desaparecidos, la
exigencia sigue siendo la misma: verdad, justicia y conocer el destino de sus
hijos.
Mientras tanto, Ángel Aguirre deberá enfrentar desde prisión
el proceso judicial que busca determinar si tuvo responsabilidad penal en los
hechos y en las acciones u omisiones posteriores relacionadas con la
investigación del caso Ayotzinapa.
A más de una década de la desaparición de los 43, la
justicia vuelve a tocar la puerta de quienes estaban al frente del poder en
Guerrero.
