CIUDAD DE MÉXICO.— El Congreso de la Unión inicia su periodo
ordinario de sesiones en medio de una creciente tensión política por diversas
reformas polémicas, entre ellas una propuesta para prohibir la doble
nacionalidad a quienes aspiren a la Presidencia, gubernaturas y la Jefatura de
Gobierno.
La iniciativa ha generado críticas de la oposición, que
advierte posibles afectaciones para los migrantes y cuestiona que la medida
pueda estar dirigida contra perfiles políticos específicos, como Marcelo
Ebrard.
Otro de los temas que encenderá el debate es la propuesta
para otorgar al Gabinete de Seguridad facultades de vigilancia e intervención
en inversiones extranjeras consideradas estratégicas, lo que ha provocado
señalamientos sobre una posible militarización de la economía y riesgos para la
certeza jurídica.
A estos asuntos se suman las iniciativas pendientes para
anular elecciones por presunta injerencia extranjera. Con una agenda cargada y
posiciones cada vez más enfrentadas, diputados y senadores arrancan sesiones en
un ambiente de fuerte polarización política.
