LILIANA JIMENEZ/LA SUJETA
Morelia, Michoacán, 7 de septiembre de 2026.- La rápida
intervención de elementos del Agrupamiento Motorizado de la Secretaría de
Seguridad Pública permitió reunir a una joven madre con sus tres pequeños
hijos, quienes habían continuado a bordo de un autobús después de que ella descendiera
momentáneamente de la unidad.
Lo que parecía un viaje normal terminó convirtiéndose en
minutos de angustia y desesperación para Wendy Estefanía, de 23 años, quien
viajaba con sus hijos de 7 y 6 años, además de un bebé de meses, en un autobús
de la línea Purépecha procedente de Tingüindín con destino a Morelia.
Durante el trayecto, la mujer descendió de la unidad en las
inmediaciones de la Fiscalía para ingresar al sanitario. Al salir, descubrió
que el autobús ya había continuado su recorrido.
Dentro iban sus tres hijos, además de todas sus
pertenencias.
Desesperada y sin saber qué hacer, la joven madre encontró
apoyo en elementos de la Unidad de Protección en Vialidades Urbanas, quienes se
encontraban sobre Periférico Independencia y Siervo de la Nación participando
en un operativo vial.
Entre lágrimas y visiblemente angustiada, Wendy les explicó
lo sucedido y les suplicó que la ayudaran a encontrar a sus pequeños.
De inmediato se desplegó un operativo. Bajo la coordinación
de Fernando Vilchis, comandante del Agrupamiento Motorizado, los agentes
solicitaron el apoyo del C5I para localizar el autobús, al tiempo que
comenzaron a revisar las unidades que se dirigían hacia la Terminal de
Autobuses de Morelia.
Tras varios minutos de búsqueda llegó la noticia que la
madre esperaba: el conductor había sido contactado y confirmó que los tres
pequeños se encontraban sanos y salvos, bajo resguardo en la Sala B de la
terminal.
Los elementos trasladaron entonces a la joven hasta la
central camionera, donde finalmente pudo reencontrarse con sus hijos.
La oportuna intervención y coordinación de los agentes
permitió que los tres menores regresaran sanos y salvos a los brazos de su
madre, poniendo fin a los momentos de desesperación.
Una historia que, esta vez, tuvo un final feliz y en la que
los elementos hicieron valer con acciones su mensaje: “Estamos para cuidarte”.
