Morelia, Michoacán, 16 de octubre de 2026.– Con el propósito de prevenir engaños y proteger el patrimonio de las familias, la Guardia Civil alertó a la población sobre una modalidad de extorsión telefónica en la que los delincuentes se hacen pasar por familiares en apuros para provocar miedo, generar confusión y exigir depósitos o transferencias de dinero de manera inmediata.
El engaño comienza, generalmente, con una llamada inesperada
en la que una persona simula ser un hijo, hermano, sobrino u otro familiar y
asegura encontrarse en una situación de emergencia. Entre las historias más
utilizadas están supuestas detenciones, problemas legales o dificultades
durante un viaje desde el extranjero.
En ocasiones, los extorsionadores involucran a una segunda
persona que se identifica como abogado, funcionario, autoridad o intermediario,
con el argumento de que puede ayudar a resolver el supuesto problema a cambio
de una cantidad de dinero. La intención es aumentar la presión psicológica y
evitar que la víctima compruebe si la historia es verdadera.
La Guardia Civil advirtió que los delincuentes también
pueden obtener información personal durante la conversación para hacer más
convincente el engaño. Por ello, expresiones como “tu familiar está detenido”,
“necesita dinero para salir” o “no cuelgues” deben considerarse señales de
alerta.
Ante este tipo de llamadas, la recomendación es mantener la
calma, interrumpir la comunicación y contactar directamente al supuesto
familiar a través de su número telefónico habitual. También se puede recurrir a
otros familiares o personas cercanas para confirmar su situación.
Asimismo, las autoridades exhortan a la ciudadanía a no
compartir datos personales, contraseñas o información bancaria, no seguir
instrucciones de desconocidos y, sobre todo, no realizar depósitos ni
transferencias de dinero sin verificar previamente los hechos.
El Gobierno de Michoacán mantiene acciones de prevención y
recuerda que la población puede reportar de manera anónima las llamadas
sospechosas de extorsión al número 089.
La recomendación es clara: ante una llamada que pretenda
intimidar o exigir dinero por una supuesta emergencia familiar, hay que colgar,
verificar la información y reportar al 089. Una llamada de verificación puede
evitar que el miedo se convierta en una pérdida económica.
