CIUDAD DE MÉXICO. — La aprobación de la Ley de Ingresos 2026
desató una fuerte confrontación en el Senado, luego de que legisladores de oposición
acusaran a la mayoría de Morena y sus aliados de comprometer el futuro
financiero del país al elevar la deuda pública por encima de los 20 billones de
pesos, una cifra sin precedentes en la historia reciente de México.
Durante la sesión de discusión, el coordinador del Grupo
Parlamentario del PAN, Ricardo Anaya Cortés, presentó diversas reservas al
dictamen, advirtiendo que el nuevo marco fiscal propuesto por el gobierno
federal acentúa la dependencia del endeudamiento y reduce el margen de maniobra
para la inversión productiva y el gasto social.
“Morena está hipotecando el futuro de los mexicanos. Esta
Ley de Ingresos no busca estabilidad ni desarrollo, busca financiar el gasto
excesivo del gobierno a costa de endeudar al país por generaciones”, denunció
Anaya en tribuna.
El dictamen, impulsado por la bancada oficialista, plantea
un techo de endeudamiento histórico, justificado por la Secretaría de Hacienda
como una medida necesaria para sostener los programas prioritarios, la
infraestructura estratégica y el crecimiento económico, en un contexto
internacional de volatilidad y desaceleración.
Sin embargo, la oposición —integrada por el PAN, PRI, PRD y
Movimiento Ciudadano— consideró que el gobierno ha optado por una política de
gasto insostenible, mientras evita discutir una reforma fiscal de fondo que
aumente la recaudación y reduzca la dependencia de los ingresos petroleros.
“Con esta ley, Morena está dejando a México con una deuda
superior a los 20 billones de pesos y sin un plan claro de pago. Se están
agotando los márgenes de responsabilidad fiscal que costó décadas construir”,
agregó Anaya Cortés.
Economistas consultados advierten que el incremento del
endeudamiento podría traducirse en presiones inflacionarias, aumento de tasas
de interés y menor inversión privada, afectando el crecimiento y el empleo.
Por su parte, senadores morenistas defendieron el dictamen
argumentando que la deuda será manejable y que México mantiene una proporción
deuda/PIB inferior al promedio de América Latina, destacando además que los
recursos se destinarán a obras de infraestructura, educación y programas
sociales.
Aun con las críticas, la Ley de Ingresos 2026 fue aprobada
en lo general y en lo particular, y será enviada al Ejecutivo federal para su
promulgación. El debate dejó en claro el choque de visiones económicas entre el
oficialismo, que apuesta por la expansión fiscal, y la oposición, que exige un
manejo más estricto de las finanzas públicas.
“Hoy se aprueba más deuda; mañana, los ciudadanos pagarán
las consecuencias”, concluyó Anaya, al cierre de su intervención. /www.tictacnews.us/E.ESGLOTAC
