ANA MARIA GUERRERO
Ciudad de México.— La crisis política en Sinaloa abrió un
nuevo frente de confrontación nacional. El PAN anunció que llevará al Senado
una solicitud para promover la desaparición de poderes en el estado, al
considerar que la administración de Rubén Rocha Moya atraviesa una situación de
ingobernabilidad.
Jorge Romero, dirigente nacional de Acción Nacional, informó
este 26 de agosto que su partido recurrirá a esta figura constitucional ante lo
que calificó como un escenario de falta de conducción política en la entidad.
El anuncio ocurre después de la reciente decisión de Rocha
Moya de volver a solicitar licencia temporal. El gobernador con licencia había
retomado sus funciones el 21 de junio, pero menos de 40 horas después volvió a
separarse del cargo.
Para el PAN, la sucesión de decisiones alrededor de la
gubernatura refleja la profundidad del problema político que enfrenta Sinaloa.
Romero sostuvo que la determinación del mandatario se produjo además en un
contexto en el que no habría obtenido el respaldo de Morena ni de la presidenta
Claudia Sheinbaum.
Desde la dirigencia panista se plantea ahora llevar el
conflicto al terreno constitucional. Romero argumentó que la desaparición de
poderes no constituye una medida improvisada, sino un recurso contemplado por
la propia Constitución para enfrentar situaciones en las que los poderes de un
estado dejan de funcionar adecuadamente.
El dirigente nacional del PAN aprovechó también el anuncio
para responsabilizar a los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación de
haber agravado distintos problemas del país a lo largo de los dos últimos
sexenios.
La propuesta panista coloca nuevamente a Sinaloa bajo los
reflectores de la política nacional y anticipa una nueva disputa entre la
oposición y Morena, mientras permanece abierta la incertidumbre sobre quién y
bajo qué condiciones conducirá el gobierno estatal.
Por ahora, el PAN prepara formalmente su solicitud y busca
convertir la crisis política de Sinaloa en un asunto de alcance nacional.
