LILIANA JIMENEZ/LA SUJETA
Copándaro, Michoacán, 29 de septiembre de 2026.- Primero
perdieron contacto con él. Después llegó la llamada que convirtió la
incertidumbre en miedo: un desconocido aseguraba tener secuestrado al joven de
19 años y advertía que, si querían volver a verlo con vida, debían entregar 150
mil pesos.
Desde un día antes, la familia no sabía dónde estaba el muchacho.
En medio de esa preocupación comenzaron las llamadas de un hombre que decía
pertenecer a un grupo delictivo y amenazaba con hacerle daño.
Todo apuntaba, para sus familiares, a un secuestro. Sin
embargo, mientras los delincuentes presionaban para conseguir el dinero,
comenzó la búsqueda del joven.
Las horas de angustia terminaron cuando fue posible
establecer comunicación con él. Entonces se descubrió que nunca había estado
físicamente en poder de sus supuestos captores.
El joven también había caído en el engaño.
A través del teléfono
lo mantenían manipulado y aislado, mientras por otra línea los extorsionadores
presionaban a su familia para obtener los 150 mil pesos.
Una vez ubicado, recibió instrucciones para dirigirse a las
instalaciones de la Guardia Civil en Copándaro, donde quedó resguardado.
Poco después volvió a encontrarse con su familia. Estaba
sano y salvo.
Los 150 mil pesos nunca fueron entregados.
El caso correspondió a la modalidad conocida como secuestro
virtual, en la que los delincuentes no tienen físicamente cautiva a la víctima,
pero mediante amenazas y manipulación consiguen incomunicarla mientras hacen
creer a sus familiares que está secuestrada.
