Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano falleció el miércoles 28 de octubre de 2026, a los 92 años, de acuerdo con reportes de diversos medios mexicanos. Su muerte marca el final de una trayectoria política estrechamente vinculada con la evolución de la izquierda moderada.
Hijo del ex presidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia
Solórzano, nació el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México. Estudió
Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y comenzó
su carrera política en el Partido Revolucionario Institucional (PRI),
organización por la que fue senador y gobernador de Michoacán entre 1980 y
1986.
En 1987 rompió con el PRI y encabezó la Corriente
Democrática, movimiento que cuestionó los procedimientos internos del partido para
la selección de candidatos y el rumbo económico del Gobierno. Un año después
contendió por la Presidencia de México al frente del Frente Democrático
Nacional, en unas elecciones marcadas por denuncias de irregularidades y una
profunda controversia sobre los resultados oficiales.
En 1989 participó en la fundación del Partido de la
Revolución Democrática (PRD), que se convirtió en una de las principales
fuerzas de oposición del país, hoy desaparecido de la política nacional.
Posteriormente, compitió por la Presidencia en 1994 y 2000.
Uno de los momentos más significativos de su carrera llegó
en 1997, cuando ganó la elección para convertirse en el primer jefe de Gobierno
del entonces Distrito Federal elegido mediante voto popular. Su triunfo
representó un cambio importante en la historia política de la capital mexicana.
A lo largo de su trayectoria, Cárdenas defendió la soberanía
nacional, la participación ciudadana y la intervención del Estado en sectores
estratégicos de la economía, particularmente en materia energética. En marzo de
2026 había asumido la presidencia honoraria de la Comisión Consultiva del
Petróleo de Pemex.
Su legado está ligado a la construcción de una alternativa
política al antiguo sistema dominado por el PRI y a la apertura de espacios
para la competencia electoral. Su participación en las elecciones de 1988
permanece como uno de los episodios más debatidos de la historia democrática
mexicana.
Hasta el momento, los reportes consultados no precisan
oficialmente la causa de su fallecimiento. Aunque fuentes extraoficiales
aseguran que perdió la batalla contra un cáncer que le atacaba desde hace
tiempo.
Con su muerte, México pierde a uno de los protagonistas de
una etapa decisiva de su vida política, cuya trayectoria dejó una huella
profunda en la izquierda moderada mexicana y en la historia de sus instituciones
democráticas.
