LILIANA JIMENEZ
Morelia, Michoacán, 27 de noviembre de 2025.- La reciente
decisión de la 76 Legislatura de elevar las penas por maltrato y crueldad
animal fue recibida con entusiasmo por más de 50 asociaciones protectoras de
animales en Michoacán, que destacaron que las nuevas sanciones permitirán
imponer cárcel a quienes cometan estos delitos.
Entre las voces que celebraron el avance se encuentra la de
Carlos Maya Cordero, representante de la Asociación de Abogados Animalistas de
México (ASAAM), quien señaló que el activismo animalista llevaba más de una
década impulsando estas reformas.
"Se debe de tener una media aritmética de las penas, es
decir, entre la mínima y la máxima dividida entre dos, que fuera mayor a 5
años, esto justamente para que no exista ni la suspensión condicional, ni el
acuerdo reparatorio en ese tipo de casos salvo algunas excepciones y los
asuntos se lleven hasta las últimas consecuencias y existan penas efectivas
hacia las personas cuando cometen ese tipo de delitos", remarcó.
El especialista en la defensa jurídica de los animales,
sostuvo que la legislación michoacana distingue entre maltrato y crueldad.
Los artículos 309 y 311 establecen que la crueldad implica
intención de dañar o quitar la vida a un animal no humano, mientras que el
maltrato es resultado de acción u omisión y se sanciona con penas de menor
gravedad.
Maya Cordero subrayó que la aprobación de estas medidas —que
establecen de 3 a 8 años de prisión— representa un logro para el movimiento
animalista y agradeció a los legisladoras, -en especial a Gulianna Bugarini y
Sandra Arreola-, por no ser indiferentes ante la violencia ejercida contra
animales, recordando que estos son seres sintientes.
Asimismo, destacó que durante años se han presentado
múltiples iniciativas elaboradas por juristas integrantes del Grupo de
Investigación en Derecho Animal (GIDA), ASAAM y Activismo por el Mundo Animal
(AMA), quienes han impulsado la profesionalización de la protección animal en
el Estado, sin que sus voces fueran escuchadas.
El abogado animalista, concluyó que estas penas más justas
motivan a los activistas a redoblar esfuerzos para que la norma no sea
únicamente una disposición legal, sino un cambio tangible en la protección de
los animales.
