Mexicanos cuestionan la actuación de la nueva Corte tras decisiones de la ministra Lenia Batres

  


Ciudad de México. — La determinación de la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Lenia Batres, de revisar asuntos previamente resueltos por el alto tribunal ha generado una nueva ola de críticas y preocupación entre diversos sectores ciudadanos, académicos y especialistas en derecho constitucional. Su decisión, adoptada de manera individual en recientes resoluciones, ha sido interpretada por analistas como un intento de modificar criterios establecidos y redefinir precedentes judiciales.

El anuncio ocurre en un contexto de creciente tensión entre el Poder Judicial y los mexicanos, así como el resto de los poderes federales, luego del proceso impulsado por el Ejecutivo y el Legislativo —ambos con mayoría oficialista— para renovar a una parte de la estructura judicial mediante una consulta que registró alrededor del 7% de participación, según reportes oficiales. Aunque la jornada fue declarada válida por las autoridades, diversos colectivos ciudadanos y organizaciones civiles manifestaron inconformidad, argumentando falta de legitimidad y escasa representatividad del resultado.

Las críticas se han concentrado en lo que algunos consideran una progresiva pérdida de independencia del Poder Judicial. Estudios de observatorios ciudadanos y pronunciamientos de asociaciones de juristas han advertido que la percepción de autonomía institucional se ha debilitado desde la llegada de nuevos ministros cercanos a la Cuarta Transformación (4T). Estos señalamientos apuntan tanto al supuesto alineamiento político con el Ejecutivo como a la nula experiencia y capacidad técnica de los ministros recientemente designados.

Especialistas consultados señalan que, aunque la revisión de precedentes es una facultad reconocida a los integrantes de la Corte, su uso exige criterios sólidos, consistencia jurídica y plena independencia del poder político para evitar incertidumbre en los procesos judiciales. “Modificar criterios sin un sustento técnico amplio afectará la estabilidad del sistema jurídico y generar desconfianza entre los litigantes y la ciudadanía”, advirtió un investigador en derecho constitucional.

Mientras tanto, diversas organizaciones civiles han solicitado al pleno de la SCJN aclarar los alcances de las recientes resoluciones y reforzar los mecanismos de transparencia para garantizar que las decisiones de sus integrantes se mantengan dentro de los límites constitucionales.

La discusión sobre el rumbo del Poder Judicial continúa abierta y se espera que en las próximas semanas se definan nuevos criterios internos que podrían influir en el papel de la Corte como contrapeso institucional.

Esta situación abona para acrecentar la tensión que ya ha estallado en el país, entre la población que mayoritariamente desaprueba el comportamiento de la 4T en los tres poderes existentes y la realidad que se recrudece para los pobladores de la nación hispanoamericana. La debilidad de la 4T en el gobierno presente y el pasado inmediato de Andrés Manuel López, se vuelve percibe cada vez con mayor contundencia.

México está atravesando por uno de los periodos más lamentables de su historia reciente, pero con una población que no está dispuesta a doblar los brazos y que se ha convencido que el camino para que el país transite en la tranquilidad y crecimiento es: despedir a la 4T del panorama nacional, según analistas geopolíticos./www.tictacnews.us/E.ESGLOTAC

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