LILIANA JIMENEZ
Morelia, Michoacán, 03 de febrero de 2026.- En la antesala de la resolución judicial, el caso de Huesitos, un perrito criollo en situación de calle que fue brutalmente atacado a machetazos en Zitácuaro, mantiene en alerta a la comunidad animalista de Michoacán, que exige justicia y un precedente histórico en la región oriente del Estado.
La audiencia celebrada este día no concluyó con un fallo,
luego de que el juez Adán Piña Avilés, decretara un receso de 24 horas para
resolver la causa penal 00023/2025, NUC 1006-2024-43301, por lo que la
resolución final se dará a conocer en las próximas 24 horas.
De acuerdo con los activistas, a casi año y medio del inicio
del proceso, esta etapa definirá si Cecilia N., señalada como responsable de la
agresión y quien enfrenta diversas carpetas de investigación por maltrato
animal, recibe una sanción acorde a la gravedad de los hechos.
Carlos Maya Cordero, integrante de la Asociación Abogados
Animalistas de México (ASAAM), recordó que la agresión ocurrió en 2024 y que la
vida del perrito fue salvada gracias a la intervención de un ciudadano que
impidió que el ataque continuara, permitiendo su posterior rescate por
defensores de los animales.
El abogado confió en que el juez Piña Avilés marque un
precedente jurídico al reconocer a un animal en situación de calle como víctima
directa de un delito y a los rescatistas como víctimas indirectas, lo que
convertiría el caso en el primero de su tipo en la región.
“Queremos que sea una pena justa, en donde se imponga una
sanción correspondiente, sobre todo de culpabilidad, y que la reparación del
daño sea integral”, sostuvo.
Desde la sociedad civil, Víctor Chang Campos, rescatista que
participó en la atención del caso, reprochó que la inculpada no haya mostrado
arrepentimiento durante las audiencias y que haya intentado responsabilizar a
los activistas, acusándolos de actuar por intereses económicos.
“Al señor juez y al sistema de justicia les decimos que el
dinero no sana el alma de un animal que fue macheteado mientras dormía, el
dinero no borra el trauma de un niño que ve a su madre descargar todo su odio
contra un perro indefenso.
No buscamos dinero, al contrario, pusimos de nuestros
propios recursos, tiempo y paz para salvar una vida”, declaró.
El rescatista advirtió que la mujer representa un riesgo
social, al acumular otras carpetas de investigación y no asumir su
responsabilidad, lo que podría derivar en la repetición de conductas violentas.
La activista zitacuarense Kathy Argüello consideró que es un
día fundamental para quienes buscan un mundo sin maltrato animal y confió que
la sentencia del juez sea un mensaje claro contra la crueldad.
