REDACCION
Morelia, Michoacán; a 18 de febrero de 2026.- A fin de dar
mayor visibilidad e impulso a políticas públicas con enfoque preventivo y de atención
integral al cáncer de próstata y testicular, las y los diputados integrantes de
la 76 Legislatura aprobaron reformar la Ley de Salud del Estado.
En sesión extraordinaria, fue aprobado con 24 votos a favor
el dictamen elaborado por la Comisión de Salud y Asistencia Social, mediante el
cual se reforma el artículo 31 y se adiciona al Título Segundo, Capítulo IV de
la Ley en mención, una Sección Segunda denominada “Atención Integral del Cáncer
de Próstata y Testicular”.
Es así que se estableció que la atención integral del cáncer
de próstata y testicular tendrá como objetivo, disminuir las tasas de
morbilidad y mortalidad en los hombres del Estado debido a este padecimiento,
mediante una política pública de carácter prioritario; así como impulsar la detección
oportuna del mismo, preferentemente a partir de los cuarenta años de edad, en
el ámbito de las acciones de prevención y promoción de la salud.
Además de promover la atención de los hombres sin seguridad
social, en situación de vulnerabilidad o que se encuentren en reclusión, cuando
su condición clínica requiera la realización de estudios complementarios o la
prestación de atención médica; y, fomentar el acompañamiento psicológico a los
pacientes y, en su caso, a sus familiares, cuando exista sospecha, alta
sospecha o confirmación de cáncer de próstata o testicular.
Con dicha reforma, se
incorporan a la ley, acciones de prevención, detección, atención y
seguimiento, colocando en el centro a la persona y reconociendo que la atención
de estos padecimientos debe desarrollarse con respeto a la dignidad humana, a
los derechos de los pacientes y al principio de consentimiento informado.
Finalmente, las y los legisladores coincidieron con el
planteamiento de que el cáncer de próstata y el cáncer testicular han tenido
históricamente menor visibilidad en comparación con otros padecimientos
oncológicos, en parte debido a factores culturales y sociales que inciden en
una baja cultura de prevención en la salud masculina, por lo que era necesario
establecer un marco normativo que impulse políticas públicas con enfoque
preventivo y de atención integral.
