REDACCION
Morelia, Michoacán, a 11 de marzo de 2026.- El Congreso del
Estado reconoció a Juana Bravo Lázaro y Adriana Contreras Figueroa, con la
condecoración “La Mujer Michoacana” por su destacada trayectoria, perseverancia
y determinación en las áreas que cada una se desempeña.
En Sesión Solemne, el Pleno del Poder Legislativo, junto con
representantes de los poderes Ejecutivo y Judicial, hicieron entrega de una
medalla como reconocimiento a la importante contribución de la cocinera Juana
Bravo para mantener viva la comida tradicional michoacana, mientras que a
Adriana Contreras, por abrirse camino en la alta dirección del futbol
profesional.
En Tribuna, la diputada Adriana Campos Huirache reconoció
que desde el Poder Legislativo seguirán trabajando con firmeza para construir
un Michoacán más justo para las mujeres. “Hoy conmemoramos a estas dos mujeres
extraordinarias, pero también celebramos la fuerza, la historia y el futuro de
todas las mujeres de Michoacán porque cuando una mujer avanza, avanza su
familia, avanza su comunidad y avanza nuestro querido estado de Michoacán”.
La legisladora Melba Edeyanira Albavera señaló en Tribuna
reconocer a las mujeres michoacanas es también reconocer su capacidad de
liderazgo y su papel fundamental en el progreso y desarrollo del estado. “La
condecoración a la Mujer Michoacana tiene precisamente ese propósito, visibilizar
las contribuciones de mujeres extraordinarias, entre otras mujeres
extraordinarias, como fuente de inspiración para nuevas generaciones, este año
tenemos el honor de reconocer a dos mujeres excepcionales que, desde sus
propias trincheras han abierto camino para muchas otras”.
Luego de recibir la condecoración de manos del Presidente de
la Mesa Directiva, Baltazar Gaona García, Adriana Contreras, originaria de La
Ruana expresó que cuando una mujer avanza, avanza llegando consigo las
ilusiones, las esperanzas y los sueños de muchas otras. “Hoy quiero decirle a
todas estas niñas a las jóvenes y a las mujeres que están luchando por abrirse
camino en su profesión en su comunidad, o en su vida: no dejen de creer en
ustedes, los sueños sí se pueden lograr, pero se construyen trabajando con
disciplina, preparación y valentía”.
Agradeció a los hombres que han creído en ella, a los que
entienden que el crecimiento de una mujer no les resta, porque cuando hombres y
mujeres trabajan juntos, se construyen organismos más fuertes y sociedades
mucho más justas. “La valentía, la disciplina, la determinación y el liderazgo
no tienen género son simplemente valores”.
La cocinera tradicional Juana Bravo, originaria de la
comunidad de Angaguan, agradeció el reconocimiento que dijo, no sólo es para
ella, sino para todas las mujeres indígenas a quienes instó para que sigan
trabajando para que no se pierda la cultura y la tradición de cada comunidad.
“No me queda otra tarea más que pedir a Dios que haya paz en el mundo y a las mujeres les digo no están solas,
sigamos adelante”.
