LILIANA JIMENEZ
Morelia, Michoacán a 26 de marzo del 2026.- El ataque armado
registrado al interior de una escuela preparatoria Antón Makárenko fue dirigido
específicamente contra maestras y no se trató de una agresión indiscriminada,
informó el fiscal general del estado, Carlos Torres Piña.
De acuerdo con las primeras investigaciones sustentadas en
el análisis de cámaras de videovigilancia, el agresor —un adolescente Osmar de
15 años— ingresó al plantel portando una funda de guitarra en cuyo interior
ocultaba un arma larga AR15.
Al momento de entrar, desenfundó el arma y dejó la funda
abandonada en la entrada.
“En los videos se aprecia que entra directo y ataca a las
maestras, no realiza disparos al aire”, detalló el fiscal.
Según la reconstrucción de los hechos, la primera víctima se
encontraba de espaldas, frente a un mostrador, cuando recibió un disparo en la
cabeza, a la altura de la nuca.
Posteriormente, el joven se dirigió hacia una segunda
docente, a quien agredió en dos momentos.
En el segundo, se acercó detrás del mostrador y volvió a
dispararle, logrando impactarla en al menos siete ocasiones, privándola de la
vida en el lugar.
En la escena fueron localizados 14 casquillos percutidos,
además de que en la funda se encontraron otros 64 cartuchos útiles adicionales.
Tras el análisis detallado de los videos, la Fiscalía
determinó que se trató de una acción individual.
“No hay indicios hasta este momento de la participación de
más personas”, puntualizó Carlos Torres Piña.
Como parte de las investigaciones, autoridades realizaron
una revisión en el domicilio del menor, con autorización de su madre, donde
localizaron medicamentos antidepresivos que el joven consumía, así como otros
indicios que ya fueron integrados a la carpeta.
Asimismo, se confirmó que el adolescente había publicado
previamente videos en redes sociales donde aparece portando el arma, además de
contenido con mensajes de odio hacia mujeres y movimientos feministas, lo cual
se sigue como línea de investigación.
El fiscal indicó que uno de los elementos clave para el
esclarecimiento del caso es la localización del teléfono celular del agresor,
el cual no ha sido encontrado.
“Nos interesa mucho encontrar el dispositivo para conocer
qué lo motivó”, señaló.
En cuanto al arma utilizada, se informó que no cuenta con
registro en ninguna corporación, mientras que el menor aseguró haberla tomado
de su domicilio, versión que sus padres dijeron desconocer.
El adolescente enfrenta cargos por feminicidio, así como por
portación de arma de fuego y cartuchos de uso exclusivo del Ejército.
