LILIANA JIMENEZ
Lázaro Cárdenas, Michoacán, 24 de marzo de 2026.- El dolor,
la incredulidad y el luto se apoderaron este martes del puerto de Lázaro
Cárdenas, luego de que un estudiante de apenas 15 años perpetrara un ataque
armado al interior de una preparatoria, privando de la vida a dos trabajadoras
del plantel.
Desde las primeras horas del día, alumnos, padres de
familia, docentes y vecinos comenzaron a congregarse afuera de la institución
educativa, ubicada sobre la calle Francisco Villa, en el centro de la ciudad.
Entre veladoras, flores y mensajes de despedida, recordaban a Tatiana,
recepcionista del plantel, y a María del Rosario, coordinadora académica, ambas
descritas como personas cercanas, queridas y comprometidas con la comunidad
escolar.
De acuerdo con los primeros reportes, el agresor,
identificado como Omar, llegó esa mañana a la escuela preparatoria Antón
Makárenko fuera de horario, por lo que no se le permitió el acceso. Molesto, se
retiró del lugar y se dirigió a su domicilio, ubicado en las inmediaciones de
la entrada al puerto.
Allí, presuntamente grabó un video manipulando un arma larga
tipo AR-15. Posteriormente, ocultó el rifle en un estuche de guitarra y regresó
al plantel.
Antes de ingresar, el menor se detuvo en una tienda cercana
donde compró un cigarro. Minutos después, tocó la puerta de la escuela. Fue Tatiana
quien le abrió y siguiendo el protocolo, lo canalizó con la coordinadora
académica para determinar si podría ingresar a clases.
Sin embargo, tras recibir nuevamente una negativa, el joven
abrió el estuche, sacó el arma y disparó contra María del Rosario. En un
intento por evitar que huyera, Tatiana cerró la puerta principal, pero el
agresor le disparó a corta distancia, hiriéndola de muerte.
Las detonaciones provocaron pánico entre alumnos y personal
docente, quienes de inmediato solicitaron ayuda al número de emergencias 911.
En cuestión de minutos, arribaron elementos de los tres órdenes de gobierno,
así como paramédicos.
Al ingresar al plantel, los policías lograron someter y
detener al menor, asegurándole el arma larga y al menos 40 cartuchos útiles.
Fue trasladado bajo custodia a la Fiscalía General del Estado, donde se
determinará su situación jurídica.
En tanto, peritos de la Unidad Especializada en la Escena
del Crimen realizaron las diligencias correspondientes, mientras el plantel
quedó bajo resguardo de las autoridades.
La comunidad educativa permanece consternada. Estudiantes,
aún en shock, señalaron que convivían diariamente con las víctimas y no logran
comprender el motivo del ataque. Vecinos también expresaron su incredulidad,
asegurando que tanto las trabajadoras como el propio menor eran conocidos en la
zona.
De manera extraoficial, ha trascendido que el padrastro del
adolescente podría ser integrante de una corporación federal, lo que abre una
línea de investigación sobre el origen del arma utilizada.
La Fiscalía continúa con las indagatorias para esclarecer
completamente los hechos, determinar responsabilidades y conocer cómo el menor
tuvo acceso a un arma de alto poder.
Mientras tanto, la escuela permanecerá cerrada de manera
indefinida. Afuera, las veladoras siguen encendidas, como testimonio del dolor
de una comunidad que hoy exige respuestas… y justicia.
