ANA MARIA GUERRERO
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, aseguró que existe
una estrategia impulsada desde el poder federal para debilitar y obstaculizar
el trabajo de su administración, al señalar que diversos actores vinculados a
la llamada Cuarta Transformación han emprendido acciones políticas y legales en
su contra.
La mandataria estatal afirmó que, además de las constantes
críticas y señalamientos provenientes de sectores afines al gobierno federal,
ahora también enfrenta acusaciones promovidas por el exgobernador Javier
Corral, con quien mantiene diferencias políticas desde hace varios años.
Campos sostuvo que detrás de estos señalamientos existe una
intención de utilizar las instituciones y “todo el aparato del poder” para
desacreditar su gestión y generar un ambiente de confrontación política en el estado.
Aseguró que su administración continuará trabajando pese a las presiones y
defendió los resultados alcanzados en materia de seguridad, desarrollo
económico y atención social.
La gobernadora consideró que las denuncias y ataques
mediáticos forman parte de una estrategia para paralizar el funcionamiento del
gobierno estatal y debilitar a una administración que, dijo, ha mantenido una
postura crítica frente a decisiones del gobierno federal.
Asimismo, reiteró que responderá a cualquier señalamiento por
la vía legal y con transparencia, al tiempo que pidió que las diferencias
políticas no afecten el trabajo institucional ni el bienestar de las familias
chihuahuenses.
El conflicto político entre Maru Campos y Javier Corral se
ha mantenido vigente desde el relevo en la gubernatura de Chihuahua, marcado
por acusaciones mutuas, investigaciones y diferencias sobre el manejo
administrativo y financiero del estado. En los últimos meses, las tensiones han
escalado nuevamente en medio del contexto político nacional y de cara a futuros
procesos electorales.
