Aunque desde hace años se señala la cercanía política entre Morena, Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y PT, esta vez la afinidad partidista mostró un nuevo matiz en el Congreso de la Ciudad de México, donde una serie de cambios de bancada alteró por completo el mapa legislativo en Donceles. En lo que algunos diputados calificaron como una auténtica “desbandada”, el pleno fue testigo de movimientos estratégicos que reavivan el fenómeno del “chapulineo”.
La bancada del PVEM fue la más golpeada por esta
reconfiguración. Cuatro de sus integrantes anunciaron su salida del grupo parlamentario
para integrarse a la mayoría oficialista de Morena, fortaleciendo así al
partido guinda en un momento clave para su agenda legislativa. Los legisladores
que abandonaron al llamado “Tucán” para incorporarse a Morena son:
Juan Rubio Gualito, Israel Moreno, Víctor Varela, Iliana
Sánchez.
Sin embargo, el reacomodo no fue completamente unilateral.
En un movimiento que algunos interpretan como un intento de equilibrio interno
—o incluso como una negociación entre aliados—, la diputada Paula Alejandra Pérez
decidió dejar la bancada de Morena para sumarse al Partido Verde, cubriendo de
manera parcial la salida de sus ahora nuevos compañeros de grupo parlamentario.
Estos saltos entre bancadas exponen nuevamente la vigencia
del transfuguismo político en la capital del país, donde los colores
partidistas suelen flexibilizarse al ritmo de coyunturas internas,
negociaciones y correlaciones de fuerza. La figura del “chapulín”, lejos de
debilitarse, parece consolidarse como una práctica recurrente en la vida legislativa
de la Ciudad de México.
